El turismo sostenible en la Ciénaga Grande de Santa Marta ha experimentado un crecimiento significativo gracias al proyecto Paisajes Sostenibles-Herencia Colombia, que ha fortalecido emprendimientos turísticos comunitarios en el Caribe colombiano. Esta iniciativa no solo promueve el desarrollo económico local, sino que también contribuye a la protección de los ecosistemas de la región con el apoyo de los turistas.
En la Ciénaga Grande, la laguna costera más grande de Colombia, los visitantes pueden disfrutar de paisajes únicos marcados por bosques de manglares, palafitos y una rica biodiversidad. Además, en las cercanías de la Sierra Nevada de Santa Marta, el turismo se extiende a proyectos cafeteros que resaltan la cultura y el proceso de producción del café, uno de los símbolos más emblemáticos del país.
El proyecto Paisajes Sostenibles, liderado por el Instituto de Investigaciones Marinas y Costeras (Invemar) y apoyado por Parques Nacionales Naturales, la FAO y la Unión Europea, ha impulsado más de diez emprendimientos turísticos comunitarios. Estos esfuerzos se alinean con los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), en especial al celebrar el Día Mundial del Turismo.
Entre las iniciativas impulsadas destacan el aviturismo, visitas a paisajes naturales y proyectos de apicultura, actividades que han sido bien recibidas tanto por los turistas como por las comunidades locales. Según Daniel Guerrero, jefe de la Línea de Investigación Valoración Económica de Invemar, el turismo sostenible ofrece una oportunidad para transformar la economía local, fomentar comportamientos más sostenibles y mitigar el impacto ambiental. Un ejemplo clave es el avistamiento de aves en la Ciénaga, donde se puede observar al colibrí manglero, una especie en peligro crítico de extinción.
El proyecto también se ha enfocado en fortalecer a las comunidades locales. Gabriela Quintero, líder del emprendimiento “Viajando con Gaby”, destaca cómo el turismo comunitario ha permitido a los residentes tener un papel activo en la conservación de su territorio y el desarrollo de experiencias turísticas auténticas. “Hace algunos años, el turismo en la Ciénaga no beneficiaba directamente a la comunidad. Ahora hemos logrado una mayor visibilización y promoción de nuestros emprendimientos”, señala Quintero.
El proyecto continúa trabajando en la creación de paquetes turísticos que conecten a la Sierra Nevada con agencias de alcance internacional. Además, se ha fomentado un encadenamiento productivo entre los diferentes actores del turismo local, lo que ha impulsado actividades como el avistamiento de aves, muestras folclóricas y la reforestación de manglares.
El enfoque del turismo sostenible también incluye la premisa de minimizar el impacto ambiental. Invemar ha realizado estudios para establecer la capacidad de carga de los ecosistemas, asegurando que las actividades turísticas no superen los límites sostenibles. Además, desde la FAO se promueve un turismo regenerativo, donde los visitantes participan activamente en la conservación y mejora de los ecosistemas.
En los próximos meses, el proyecto continuará implementando mejoras en los emprendimientos turísticos, con el objetivo de aumentar el número de visitantes y consolidar un turismo sostenible que transforme positivamente a las comunidades de la Ciénaga Grande y sus alrededores.




